11-03-06 |
Clarín
| Rural
EL DESARROLLO DE LOS PLÁSTICOS BIODEGRADABLES
Maíz, para lo que guste mandar
El futuro son los plásticos biodegradables obtenidos a partir de fuentes
renovables, como el maíz.
Casi todo lo que compramos, la mayor parte de la
comida que comemos y muchas de las bebidas que bebemos vienen envasados en
plástico. Estos envases, por su durabilidad, dañan el medio ambiente y, además,
se fabrican a partir de derivados del petróleo, una fuente no renovable de
energía.
Buscando una solución a estos problemas, científicos e ingenieros vienen
desarrollando plásticos biodegradables obtenidos a partir de fuentes
renovables, como las plantas. Un material es biodegradable cuando puede ser
degradado a sustancias más simples por la acción de organismos vivos, y de esta
manera ser eliminado del medio ambiente.
La razón por la cual los plásticos tradicionales no son biodegradables es porque
son polímeros demasiado largos y compactos como para ser atacados y
degradados por los organismos descomponedores. Pero los plásticos basados en
polímeros de plantas tienen una estructura que puede ser destruida por los
microorganismos.
El almidón es un polímero natural, un gran hidrato de carbono que la planta
sintetiza durante la fotosíntesis y le sirve como reserva de energía. Los
cereales, como el maíz, contienen gran cantidad de almidón. El almidón puede ser
procesado y convertido en plástico, pero como es soluble en agua, se
ablanda y deforma cuando entra en contacto con la humedad, limitando su uso.
Este problema puede ser solucionado modificando el almidón. Primero, el
almidón se extrae del maíz, luego los microorganismos los transforman en una
molécula más pequeña (un monómero), el ácido láctico. Después, este ácido
láctico es tratado químicamente de manera de formar cadenas o polímeros, con una
estructura molecular parecida a la de los de origen petroquímico, que se unen
entre sí para formar el plástico llamado PLA (ácido poliláctico). Otra manera de
hacer polímeros biodegradables es empleando bacterias que fabrican gránulos
de un plástico llamado Polihidroxialcanoato (PHA). Las bacterias pueden
crecer en cultivo y el plástico ser extraído fácilmente.
En Japón buscan desesperadamente independizarse del petróleo, y la respuesta
está en el maíz. Los principales avances con los motores de hidrógeno tienen el
sello nipón, y la energía solar ha conocido sus mayores avances en aquel país.
Fueron los primeros en eliminar los metales pesados de la composición de
los ordenadores, y en estos avances ha pesado mucho la ecología. No en vano, el
gobierno de Tokio cuenta con la legislación medioambiental más exigente, y
predica con el ejemplo. Para participar en cualquier concurso de suministros
informáticos para el Estado, las PC deben cumplir una serie de requisitos que
minimicen su impacto contra el me dio ambiente. A este escenario se le sumó el
alza del petróleo.
Preservar los escasos recursos petrolíferos y prevenir el calentamiento
global de la Tierra. Esos son los argumentos que alegan Nec, Fujitsu, Sanyo,
Pioneer o Sony, para sus ensayos con plásticos obtenidos de los vegetales.
Pero es el maíz el candidato mejor situado para quitarle a los ordenadores su
olor a petróleo.
Sanyo, uno de los impulsores del PLA, estimó en su momento que se necesitaban 85
granos de maíz para hacer un CD. Con una mazorca tenemos el pack de 10 discos,
afirmaron. Sanyo, el año pasado, fue de los primeros en anunciar la fabricación
de CDs a base de maíz, MildDisc, aunque postergó su lanzamiento hasta tener más
pruebas de resistencia térmica.
NEC, que ya usa al PLA en algunas placas madre, pretende que, para 2010, el
10% del material que lleven sus ordenadores proceda del maíz. Fujitsu ya
comercializa PC hechos con bioplásticos. Se trata de los portátiles FMV Biblo y
Lifebook, y el ordenador de sobremesa Deskpower. Ambos equipos sólo se venden en
Japón y en la franja oriental de Asia.
Pioneer anunció este año el primer disco óptico Blu-Ray, la próxima generación
de discos DVD, hecho de maíz. El disco, sin fecha para su
comercialización, tiene un 87% de polímero de ácido poliláctico (PLA). Es
biodegradable y puede ser destruido con facilidad, sin emitir gases tóxicos. Su
capacidad es de 25 Gigas. Las empresas Sony y DoCoMo de Japón crearon
conjuntamente el primer teléfono celular hecho de plástico vegetal.
En los EEUU, empresas químicas y agrícolas tejen alianzas para hacer desde
envases hasta ropa con materiales derivados del maíz y otras plantas. En una
planta de Nebraska, un joint venture entre Cargill Inc. y la química Dow, está
fabricando un material plástico extraído del maíz, llamado Ingeo. Con el
material y la fibra se hacen frazadas y envases de alimentos.