23-05-06 |
Clarín
| El Mundo
CLARÍN EN LA CONFERENCIA ANUAL DE ENERGÍA REALIZADA EN
CALIFORNIA
La lucha por las fuentes de petróleo y gas, eje de las guerras
del futuro
Así lo estimaron expertos energéticos en una reciente cumbre del sector.
La posesión de recursos energéticos siempre levantó polvo, desde que
alguien descubrió el fuego y otro quiso robárselo hasta que en 2002 nació el
último país, Timor Oriental, y ya lo enfrenta Australia por pozos de gas del
Pacífico.
A cada fase energética siguió otra, nunca en paz. Lo explicó aquí, en la
Conferencia Anual de Energía Latinoamericana, William Fisher (Universidad de
Texas). A la madera siguió el carbón, aún con peso en la energía mundial. El
siglo XX fue del petróleo y luego el gas. Y si los combustibles fósiles dejarán
un día su reinado, asoman el hidrógeno o las energía hídrica, nuclear, solar o
eólica. Pero hay petróleo y gas para algunas décadas, y como las otras
industrias son caras, geólogos y empresas buscan —más con un barril a US$ 70 y
en alza— reciclar pozos viejos, mejorar técnicas de aguas profundas u operar
sobre arenas bituminosas separando lo que sirve en Canadá, Venezuela o Rusia,
ilustró Jacques Chambert, de Total.
Muchos conflictos globales huelen a crudo. El 55% del petróleo y el gas
está en el Golfo Pérsico y Rusia. Pero concentran el mayor consumo EE.UU.
(petróleo y gas) y China (más carbón, del cual es primer productor). El G-8
tiene el mayor consumo de energía nuclear (EE.UU., Francia y Japón, más de 50%)
y potencias intermedias, el de hidroelectricidad.
La Tierra come hoy 80 millones de barriles de petróleo diarios, 160 mil litros
por segundo, y el acceso a la energía genera tensiones como desde la
prehistoria. El sector privado posee 16% de las napas hidrocarburíferas contra
84% de las firmas estatales, lamentó Carlos Atallah, de Chevron-Texaco. Y las
multinacionales refunfuñan más por la saga de nacionalizaciones en Latinoamérica.
No sólo Bolivia, sino Ecuador, Venezuela, ¿Argentina? Y en México, ni el liberal
Vicente Fox abrió Pemex, el monopolio estatal más cerrado. "Nacionalismo y
populismo" les parecen malas palabras y están de moda.

"En la región —dijo a Clarín Alvaro Ríos, de OLADE— hay una historia
pendular entre rol estatal y privado, nunca punto medio". Ríos y otros expertos
participaron aquí de la Conferencia y de un seminario en el Instituto de las
Américas, en La Jolla.
Ex ministro de Bolivia, Ríos agregó: "Hay estatales eficientes, Petrobras,
Ecopetrol de Colombia o la chilena Enap. Cuando a Chile le faltó gas por la
crisis argentina, el gobierno le pidió a Enap buscar alternativas ¿iba a
pedírselo a Shell, a Exxon? Los privados aportan tecnología, riesgo,
responsabilidad social, pero su fin es la ganancia, no regular o pensar
estrategias".
Sobre Bolivia protestan todos los privados, pero nadie se va. Si hasta
van a Angola, a la Venezuela de Chávez o a Cuba, menos los de EE.UU. pero
porque, a su pesar, su propio gobierno lo veda. "Estamos curtidos y somos
apolíticos, geología y negocio tiran más que la política", dijeron.
Sudamérica tiene las terceras reservas de petróleo y gas del mundo tras
Oriente Medio y Eurasia, más carbón, hidroelectricidad y energía nuclear. EE.UU
duplicará su demanda hacia 2020 según la Agencia Internacional de Energía, y
China, que ya acordó en Venezuela, Brasil o Chile, será algún día el mayor
comprador regional.
"La energía está en todas las cabezas de EE.UU., del Congreso a quien carga
nafta", indicó Thomas McCarthy, de la firma Kissinger-McLarthy. "Y en China
la seguridad energética es central en sus debates sobre seguridad nacional",
acotó Mikkal Herberg, del Consejo de EE.UU. de Investigaciones sobre Asia.
Por Néstor Restivo
SAN DIEGO ENVIADO ESPECIAL
nrestivo@clarin.com