18-02-05 |
Clarín.com|
MEDIO AMBIENTE
Olavarría, la ciudad donde la
basura será energía
La utilizarán para producir biogás, una sustancia que favorece el efecto invernadero. Dos expertos de la UNICEN idearon un sistema que lo reciclará y en los próximos meses construirán la planta. El plan es el primero en el país que sigue lineamientos aprobados por el Protocolo de Kyoto.
Mientras
el mundo asiste desde hace dos días al mayor desafío de su historia por mejorar
el impacto ambiental gracias a la puesta en vigencia del Protocolo de Kyoto, en
una universidad argentina, dos profesores ya trabajan en un plan para recuperar
el biogás de los rellenos sanitarios y así evitar que esta sustancia de efecto
invernadero contribuya a empeorar aún más el calentamiento global.
Se trata de un ambicioso proyecto liderado por los investigadores Estela
Santalla y Gabriel Blanco, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad
Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires
UNICEN. La
idea no sólo es aprovechar este gas, constituido mayoritariamente por metano y
dióxido de carbono del depósito de basura ubicado en la ciudad de Olavarría,
como fuente de energía. Además de reducir las emisiones de gases, el plan apunta
a generar Certificados de Reducción de Emisiones, los cuales, a partir de la
entrada en vigencia del Protocolo de Kyoto, pueden ser comprados por los países
desarrollados para justificar sus emisiones. De esta forma, generan ingresos
extras a los países en vías de desarrollo -como la Argentina- que los deberán
utilizar para realizar mejoras ambientales en la región.
Uno de los proyectos a los que se destinará la plata que deje la venta de los
bonos será la construcción e instalación de un sistema de distribución de agua
potable confiable en la localidad rural de Espigas, a 80 kilómetros de la
ciudad. Una comunidad de 550 habitantes que utiliza pozos subterráneos, la mayor
parte de ellos contaminados. Tal como expresó la científica Santalla, esta idea
se "convirtió en la primera demostración en la Argentina del potencial de mejora
que producen las prácticas del manejo de los residuos sólidos municipales
sustentadas a través del
Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), una de las tres formas de
implementación que establece el Protocolo de
Kyoto".
Con esta llave para lograr darle un impulso rentable a la iniciativa, ahora se
espera el comienzo de la construcción de la planta de recuperación, que sería en
los próximos meses e incluso también proveería otros beneficios a la comunidad
relacionados con la creación de trabajo. El plan necesitará de operarios y
personal específico de mantenimiento. Además, existe la posibilidad de utilizar
el gas capturado como una fuente de energía renovable para futuros
emprendimientos económicos.
Como un beneficio adicional, se espera que las actividades del proyecto puedan
ser replicadas en otras localidades del país y disparen una conciencia ambiental
en las comunidades involucradas relacionada al manejo y gestión de los residuos,
las fuentes de energía renovable y el cambio climático. De hecho, la propulsora
de esta experiencia comentó que ya los "han invitado para presentarla en
numerosos foros y talleres locales de Balcarce y Río Cuarto". Pero también en
reuniones internacionales de Colombia, México y Alemania. "Nos ha permitido
cumplir uno de los objetivos planteados al inicio de esta actividad que fue el
poder transferir la experiencia y contribuir desde una institución pública al
desarrollo del conocimiento", amplió Santalla.
Cómo será la operación
Con respecto a la tecnología, se utilizará un sistema activo para la captura del
biogás, como sucede en la mayor parte de los rellenos sanitarios en distintas
partes del mundo. Tal como dice el proyecto, el principio de operación básico es
la generación de vacío con la finalidad de extraer el gas de la masa de
residuos. Los principales componentes del sistema de recolección activa a
instalar son los pozos de extracción, las cañerías de succión, el equipo de
transporte y una unidad de tratamiento. Este último espacio incluye un tanque de
separación de condensados, la antorcha de quemado y el sistema de monitoreo y
control.
Olavarría genera diariamente un promedio de 85 toneladas de residuos sólidos
urbanos. Hoy ya suman 140 mil las toneladas depositadas en la celda en cuestión.
Un estudio desarrollado por la Facultad de Ingeniería mostró que casi un 79 por
ciento de estos residuos son materia orgánica. Al parecer, la recuperación del
gas sería del 50 por ciento. El modelo empleado predijo una tasa promedio de
aproximadamente 282 metros cúbicos de biogás por hora durante un período de 21
años comenzando en 2006.
"Asumiendo una eficiencia de quemado en la antorcha del 97 por ciento, una
disponibilidad del 96 por ciento (horas efectivas de operación anuales), la
densidad del metano a temperatura y presión normales, y un potencial de
calentamiento global (PCG) para el metano de 21, las recuperación promedio anual
estimada supera las 17 toneladas de dióxido de carbono durante esas dos décadas
que es el lapso de vida útil del relleno.
A modo de reflexión final, los especialistas consideraron que "la contribución a
las estrategias nacionales e internacionales para la mitigación del cambio
climático, el desarrollo de tecnologías nuevas en el país, el conocimiento y
experiencias adquiridas por instituciones tanto del sector público como del
privado, la potencial replicabilidad de la actividad propuesta, el desarrollo de
fuentes de energía renovables, y la financiación de programas sociales a partir
del ingreso de recursos genuinos permiten en su conjunto visualizar el aporte
que el proyecto de recuperación de GRS del relleno sanitario de Olavarría
brindará al desarrollo sustentable de Argentina".
Fuentes:
Universia
http://www.universia.com.ar
Facultad de Ingeniería UNICEN
http://www.unicen.edu.ar/
Autor nota:
conexiones@claringlobal.com.ar